Que el oficialismo haya logrado imponer su mayoría para que se aprobara el pedido del Ejecutivo para que se la droguería Suizo Argentina tuviera una exención impositiva a cambio de la construcción de una nueva planta todavía provoca cuestionamientos de parte de la oposición. Especialmente por una frase que surgió en el debate: que los legisladores ajenos al oficialismo “se oponen por oponerse”.

Lejos de compartir esa expresión, mencionada en el Recinto por Juan Ruiz Olivares, entre otros, desde las bancadas de la oposición manifestaron que su rol no es criticar de manera arbitraria sino controlar al oficialismo y presentar propuestas superadoras. En ese sentido, solicitaron al peronismo mayor debate de los temas para que las leyes que salgan desde la Cámara sean las mejores y beneficien a la mayor cantidad de tucumanos.

El presidente de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi, indicó que el objetivo de su partido es ser una oposición constructiva, para acompañar medidas que consideran acertadas y objetar las que no. “La oposición tiene que fiscalizar las acciones del Gobierno y a su vez presentar propuestas superadoras. Lo que pasó con la droguería es un verdadero papelón”, dijo. A pesar de que el PJ tiene mayoría (32 de las 49 bancas), Bussi dijo que no considera que el peronismo sea un espacio obstruccionista.

Raúl Albarracín, quien comanda la bancada del PJS, consideró que la Legislatura se abrió a la oposición, aunque no con temas sensibles. “Ellos dicen que nosotros nos oponemos por oponernos, pero nosotros damos fundamentos y ellos no los admiten. Ellos hacen prevalecer la mayoría y no admiten otra propuesta que pueda enriquecer los proyectos. Estoy convencido de que con lo que ha pasado con la droguería hemos vuelvo a ser una escribanía de la Casa de Gobierno”, fustigó.

El radical José María Canelada se expresó en la misma sintonía y señaló que la oposición está para controlar, pero también para ofrecer miradas alternativas a la sociedad. Por otra parte, manifestó que el bloque mayoritario otorga ciertas licencias a los sectores opositores siempre que no sean temas sensibles.

“El oficialismo permite avanzar en la medida que consideren que ese avance no se torne peligroso para ellos”, dijo, al tiempo que recordó lo ocurrido en 2015 y la tan anunciada reforma electoral que no fue tal. “La posibilidad de grandes cambios están en manos de la ciudadanía, del cambio de composición numérica en la Legislatura”, expresó.

El bloque Hacemos Tucumán, de Sara Alperovich y Julio Silman, suele mostrarse cercano al oficialismo, pero en la ley en favor de la droguería votó en contra. “Acompañamos todos los proyectos que benefician a Tucumán, sin importar la bandera política. Nos interesa que mejoren la calidad de vida tucumanos y tucumanas”, dijo Alperovich.

Federico Masso, de Libres del Sur, consideró desafortunada la frase del oficialismo. “Prácticamente el 85% de las leyes han tenido el acompañamiento de la oposición, y nos parece importante”, marcó. No obstante, se expresó en contra de que el proyecto del Ejecutivo se aprobara sin un debate profundo en comisiones y opinó que genera una amplia inequidad, no sólo en el rubro sino con otros sectores privados que reclamaron exenciones impositivas por la pandemia y no tuvieron la misma respuesta. “Hay que ser ecuánimes y tener un poco de sentido común”, señaló.

José Ascárate, expresó que cantidad no es sinónimo de calidad. “Las propuestas que viene haciendo (el oficialismo) no son muy buenas ni muy claras, no han tenido tantas propuestas. Hay muchas que han surgido de la oposición”, consideró. Además, afirmó que la bancada mayoritaria no siempre está dispuesta a escuchar. Por último, recordó que el rol de la oposición es representar, controlar y legislar.